Cuando su kiosquero habitual le dijo que sólo tenía Lucky común,
el Chico del Call Center decidió continuar su camino en busca de un atado box. Dos cosas tiene muy asociadas a la miseria y ésas son los atados comunes y la polenta. Consumiciones de fines de mes. Recordó a su viejo vecino de Villa Ortúzar, el
Sr. Goldman que siempre tenía un atado común de Parissienes asomando por el bolsillo de su camisa, tristemente arrugado y aplastado. Pensó en que un box siempre mantiene su integridad, y así le gusta definirse a sí mismo.
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